Bar de la lluvia
Amanece cada día en mi recuerdo
un bar de lluvia y besos.
Con la luz de la mañana viene
madrugando auroras
y con el pan que tomo cada día
del óleo santo ungido y de tu gracia.
Tal que el cuerpo del cristo cuando entonces
devota como soy, ¿recuerdas?,
del pan bien amasado que se prueba con la boca,
del vino blanco y del oscuro doble imán
de tus volcanes, mis amigos,
que apenas si los pienso se estremecen,
ellos también memoria y gozo.
En el bar de la lluvia espero
a que se renueve el milagro de tus labios,
a que asome abril en el brillo alborozado de tus ojos
limpios ya de toda culpa
y sin pecado.
(Gracias, siempre, a MGB. Y hoy, en el día mundial de la poesía)
Amanece cada día en mi recuerdo
un bar de lluvia y besos.
Con la luz de la mañana viene
madrugando auroras
y con el pan que tomo cada día
del óleo santo ungido y de tu gracia.
Tal que el cuerpo del cristo cuando entonces
devota como soy, ¿recuerdas?,
del pan bien amasado que se prueba con la boca,
del vino blanco y del oscuro doble imán
de tus volcanes, mis amigos,
que apenas si los pienso se estremecen,
ellos también memoria y gozo.
En el bar de la lluvia espero
a que se renueve el milagro de tus labios,
a que asome abril en el brillo alborozado de tus ojos
limpios ya de toda culpa
y sin pecado.
(Gracias, siempre, a MGB. Y hoy, en el día mundial de la poesía)
Abril ya asoma y lo volcanes, sí, se estremecen.
ResponderEliminarBesos