Que antes y cuando ya era pasada la hora de inicio de la película que habías venido a ver te diga quien se encarga que no pasa nada y que la proyección comienza cuando él quiera porque es él el amo del tiempo o ya no sé si eso se lo digo yo a manera de constatación.
Que al entrar en la sala lumière oscura compruebe yo que no hay ninguna otra persona ni otro espectador expectante y que pasados casi cinco minutos la voz de quien se encarga me pregunte si entiendo de electricidad porque la luz no va.
Que yo salga y le acompañe por ver si porque tampoco y comprobemos que no funciona y sea entonces cuando me proponga que me pase a la otra sala y que la película es buena y en v.o.s. y yo ya que estamos le haga caso.
Que al finalizar quien se encarga me cuente que él rodó con Paco Rabal y sea verdad y que anduvo en amores con T. R. y con una L.de T. dicho este último con mucho de admiración y puede que un poco de añoranza y me invite a ver sus películas y adivine luego mi profesión ni tienes las manos de metalmecanico ni la mirada baja y acabe diciendo y mostrándome el libro que ha escrito sobre el genocidio de la escuela en el que la genocida es la misma escuela y claro inciemos una polémica que lleva al debate sobre el trabajo la educación el amor la Iglesia y la política entre otros y variados asuntos de interés.

Quien se encarga de que esto pase o no es Silvano Agosti.
Yo iba a ver La dolce vita un momento de debilidad y acabé viendo Le Havre que aquí han llamado Miracolo a Le Havre.
Tiene explicación lo de traducción del título lo demás no la tiene o sí.
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