La Mancha es una nación que ha borrado de antiguo
sus fronteras
y brinca territorios y navega mares y ensancha cada día el pueblo
de sus hijos
y mira con orgullo el poder creciente de sus niñas
y de sus mujeres.
y brinca territorios y navega mares y ensancha cada día el pueblo
de sus hijos
y mira con orgullo el poder creciente de sus niñas
y de sus mujeres.
que cabalgan rucios y corceles
poniendo en los ecos y las voces el dulce son de mil acentos
mecidos por aspas de molinos y olas de malecones.
austera de pedregal y cimas que tocan el cielo a ras de tierra.
Territorio de La Mancha que es Madrid
y es Toledo. Y Bogotá, Caracas, México y Barcelona.
Que es Nueva York en los ojos atónitos de Federico
y es el Pekín de la China que quiso ponerle escuela a don Miguel
el de Cervantes.
Recia y de seda y seca de su nombre
y húmeda de ruideras y ruiseñores
al modo de la mar linda del Rubén de sutiles azahares.
Es Santiago y Pablo y llanto en una plaza hermosa
y es Cádiz con más negritos pariendo alegre
constituciones.
Y Almagro y Cuzco
y un son de milonga que cantan a coro sanchos y aldonzas y quijanos.
Gigüela y moriscos ufanos al exilio.
Todo esto y nada y mucho, inabarcable cerca y lejos
y de nunca y de siempre
es La Mancha de toboseños, migueletes y almorrillanos
y la manchuela y las tierras altas de páramos y rulfos,
ya casi en Aragón Molina.
que es Venezuela La Mancha. Y Cuba
y Colombia y México. Y Chile también, y la Argentina.
Y que se cuentan por decenas de millones las manchegas
y manchegos
que tiene ahí en sus calles, tataranietos de aquellos
que ya eran y estaban antes del abuelo
inmigrante
que llegó de teutonas tierras frías y enmascaró el apellido.
y escarbar en las entrañas de sus tierras y robarse sus frutos.
Pero no podrá apoderarse del común que es nuestra Mancha,
la lengua que nos ahermana
mamada de las tetas de las madres o aprendida
en escuelas y cervantes
y su saber antañón y milenario [before the yankee]
que son su aliento y su capital
y su bandera.