viernes, 26 de agosto de 2016

lucía

´Hola, soy Lucía y acabo de nacer'

El mensaje me llegó ayer, con una foto, y hoy he buscado el poema que se cierra con esos dos versos hermosísimos, los que tanto me impresionaron cuando lo leí por primera vez.
Es mi homenaje a Lucía, que luce brava. Quizás quiera ser como la madre.
Es mi homenaje a Bea, que luce linda. Quizás por más madre.


Alumbramiento

vino de mí
salió del fondo
el médico aplaudía
yo vine con el mar en la barriga
como un intenso parasol
un mapamundi

yo era la esfera que rodó en la madrugada
de corazón latí como un caballo
lo digo así

es que la crin
me perfumó

el vientre se movía
como suelen moverse los rebaños
venía con mi molusco mi amapola
mi potranco
con mi gorrión redondo

yo no podré faltar jamás             
me dije
a nuestra cita
así que estoy aquí
con esta fiesta
brincando por el talle

hice mi baile de rosas
mi aleteo
mugí como los barcos
el vientre daba vueltas

me esperaba
oculta en el carmín
donde el médico buscaba con su ceño

yo empujaba
el ventarrón del orbe en mi testuz
soplaba como un faro
Como los dioses marinos de los cuentos
una granada real a punto de volar

recuerdo que por suerte
César me retuvo del cabello
estaba emocionado
sin saber si tintinear o si envidiarme
de entero dedicado a mis pulmones
expirando inspirando y expirando
me miraba de adentro de sus ojos
como sólo una vez me mirará
en toda la vida de su vida
y a mi vientre que cambia de paisaje

y así
vino de mí
salió del fondo
nos bendijo de un golpe con su grito
se puso a beber sol como una fiera
de lana o amaranto

yo estaba enamorada y me reía
de loca de centella de rodillas
quería besar el sexo el vellocino
de César que lloraba
tomar a mi criatura
correr a derrocharla por las calles

qué llovizna de leche que cabalga
toda la luz del mundo en el pezón

(Ana Istarú, de Verbo madre, 1955)

viernes, 12 de agosto de 2016

aguacero

Te pienso. Es así cada día desde entonces
aun sabiéndote ya pronto
una pálida sombra en mi recuerdo,
aun sabiendo
que he perdido la memoria de tu boca
y la danza traviesa de tu acento
es ahora
poco más que un eco que enmudece,
apenas si susurro.

Te sueño. Es así noche tras noche
y aun despierto
te ensueño la sonrisa perenne de los ojos
y me saben tus besos a pan tierno
como entonces
perdida ahora la esperanza de tus labios.

Te quiero. Por más que el tiempo siga
tejiendo los hilos del olvido
no será nunca pasado mi deseo
aunque sea dolor hoy y sea añoranza,
mujer de luz y de aguaceros.

domingo, 10 de julio de 2016

días de después

Ciudadano en vísperas. 25 de junio

El voto consciente y libre es siempre un voto útil. Lo dije cada vez que lo pedía -y lo pedí muchas veces- cuando en campaña no era espectador.
También pedí siempre un voto, además de libre, valiente. Y así será mañana el mío.
Aunque nunca pensé que votar socialista llegara a ser un día un acto de valentía.


26 de junio

He votado. No he dado un cheque en blanco, sino un mandato: con mi voto no se negocia un gobierno ni de ni con la derecha.

Día de reflexión. 27 de junio

Hoy toca reflexionar. Después de conocer los resultados y aceptar lo que la ciudadanía ha decidido con su voto. Porque es inaceptable, ni siquiera dejándonos llevar de la rabia y la decepción, decir que los españoles somos un pueblo de borregos (o de corruptos, que también lo he leído): no quiero ser como los que decían eso mismo cuando los resultados fueron otros.
Ahora estamos peor, pero es hoy mucho más clara la única opción posible que nos queda a los progresistas que aceptamos los resultados: un gobierno de cambio con una agenda clara y pactada para las reformas imprescindibles.
Y hoy, como ayer, ese es un gobierno a tres: PSOE, Podemos, Ciudadanos. 188 votos.
Fue posible antes, y con mayores apoyos, pero la confluencia de burócratas y aventureros -que siempre suele ser fatal- lo malograron.
Yo lo quiero, porque quiero que se derogue la LOMCE, la ley mordaza y la reforma laboral. ¡Qué menos!
Y que se cambie la ley electoral hacia una más proporcional y, por lo mismo, más acorde con el espíritu y la letra de la Constitución.
¿O, muerto y enterrado el sorpasso hasta nuevo aviso, esperaremos cuatro años más a que sea factible un gobierno 'a la valenciana'?
Y un par de apuntes más:
Uno. Que habrá que aprender a no subestimar al PP... (ya, si ya sé de la zafiedad y lo tosco de muchos y muchas) en sus mensajes de campaña: desde ese 'a favor' hasta su apelación a la estabilidad y a ser eje del voto de 'los moderados', pasando por su habilidad para traducir el 'brexit' en un aviso tajante: eso es lo que pasaría con un referéndum en Cataluña.
Rajoy no ha cometido ningún error en esta campaña (aún lo recuerdo en el debate permitiéndose la ironía con los demás: 'no hacen más que insultarme pero no son capaces de ponerse de acuerdo para echarme...' O algo así).
Los demás no se han ahorrado casi ninguno.
Dos. Que es insoportable ya tener que oír/ver cómo se mistifica y niega la realidad más evidente.
Por no hablar de casas ajenas, y mientras en Ferraz parece que se celebra el peor resultado de la historia porque podría haber sido peor aún, aquí ya he leído no sé qué de la suma de las fuerzas progresistas. Las que por primera vez desde 1977 han sido superada por las conservadoras.
Con un PSOE en caída libre y una coalición/confluencia que tiene ahora menos votos que los que alcanzó en solitario Podemos, quizás sería conveniente que repasaran la tabla de sumar.
En la de restar ya han acreditado sobradamente su competencia.

Respuesta a una pregunta en forma de comentario sobre si el PSOE haría bien en abstenerse y pasar a encabezar la oposición
Hay algo que no dicen -puede que ni hayan reparado siquiera- los que propugnan la abstención para 'dejar gobernar' (o 'permitir un gobierno') a Rajoy, y es que si haces eso quedas preso de tu decisión durante toda la legislatura.
Salvo que estés dispuesto a hacer una moción de censura en un momento oportuno (¿y con quién si no es con los mismos con que ahora podrías pactar?). Claro que para eso tienes que ser un candidato con autoridad y apoyos firmes, y no un rehén de múltiples y variadas taifas.
Es decir, que te autoinhabilitas para ser eje de la oposición. Y le regalas a un Podemos desnortado y noqueado la única vía de rehabilitación: ser la oposición.
Por otra parte, si vuelve otra vez el fantasma del susanismo, ¿la oposición se hace desde San Telmo?
¿y Andalucía se gobierna a ratos, con una presidencia a lo Cospedal?

sábado, 9 de julio de 2016

día quince

Espectador en campaña. Día quince (y final). 24 de junio

Lo que ayer fue una ironía (¿Gibraltar? ¡Español!) hoy, cuando la derrota de las encuestas y el voto realmente existente confirma la peor de las opciones, el ministro del ramo -el español, of course- viene a decir que no hay bien que por mal no venga y, en el colmo de la estupidez engreída, que ya está la bandera de España más cerca de ondear en el Peñón.
¿Será que sueña con una legión de llanitos clamando por su anexión?
Claro que su jefe, menos dicharachero, ha despachado la infausta decisión de salir de la UE con un 'tranquilos-que-aquí-estoy-yo-y-no-pasa-ná' y que 'ay si esto pasa antes cuando los otros no lo contamos y nos habíamos hundido en el rescate y la quiebra' y por eso... a ver a quién votamos el domingo.
Vamos. En su estilo. Que así me explico cómo le va a Europa.
Tampoco han entendido nada los que achacan el resultado a que la UE no es la Europa social, justa, solidaria y acogedora que queremos... Que no se enteran de que los británicos que la quieren así han votado quedarse. Y han votado abandonar/salir los que creen que se ha ido muy lejos en políticas sociales y de integración.
¿O es que LePen, Salvini y demás derecha ultra y xenófoba -que ya piden referenda para salir en sus respectivos países- claman por una Europa federal, solidaria y de los trabajadores?
Quizás harían bien en mirarse el análisis y pensar. Pensar si los compromisos de referenda, más allá de quedar bien con el eslógan ('nadie viva obligado, luego viva el derecho a decidir'), resuelven problemas o los enconan.
Claro que ya dice Él que haría campaña para que se queden. Como Cameron mismamente.
El caso es que ayer, ejerciendo su derecho a decidir, los británicos nos han jodido a todos. Han votado por todos los ciudadanos europeos, que no estábamos llamados a decidir.
¿Y los escoceses? ¡Ay! Que ahora quieren votar otra vez, para entrar yéndose. O volver saliéndose. O algo así.
Las bolsas caen, y en Madrid casi el triple que en Londres, mire usted. Y la prima de riesgo sube. Y nos costará más financiar la deuda que los nacionales han conseguido que esté ahora más crecida y abultada.
Ya lo decía Rajoy. Que aquí estoy yo, y tranquilidad. Que no pasa ná.

El espectador ha estado hoy de mitin, más espectador que nunca.
Y ha echado en falta dos cosas. Una, que no se haya mencionado ni una sola -ni una- propuesta del programa electoral. Pareciera que esa sea cosa del candidato por antonomasia. O que con tanto decir lo que se fue y se hizo en el pasado se haya olvidado decir qué queremos hacer con el futuro.
Dos, que el nombre del tal candidato no se haya pronunciado ni una sola vez siquiera. Ni una.
Me daba la impresión de estar allí donde habita el olvido.
Rajoy e Iglesias sí han salido profusamente. Y hasta Anguita.
Habrá colegido ya el lector, o la lectora, que el mitin era de los que el espectador en campaña llama 'los míos'.

viernes, 8 de julio de 2016

dia catorce

Espectador en campaña. Día catorce. 23 de junio

Donde pueden verse distintas maravillas hispánicas. El milagro mariano de la multiplicación de los millonarios: más capital humano para una eventual reproducción de la amnistía fiscal que tanto bien ha procurado a los nacionales. La apoteosis del ministro beato, faldero y santurrón facilitador de medallas -pensionadas- y ascensos, señor de la porra y la multa, acogido al manto de vírgenes variopintas en sus funciones de agitador de la máquina del fango autóctona.
Hoy se vota -en la pérfida Albión- el destino inmediato de Europa. Muestra de que lo que antaño fue claro objeto de deseo es ahora anticipo de un mal sueño. Pena del nuestro, que allí depositamos toda nuestra esperanza.
Pena de que la mayor preocupación de nuestras derechas fuera el anuncio de la visita del primer ministro británico al Peñón. ¿Gibraltar? ¡Español!
Como Perejil, ¡faltaría más!

Comentario
Con recio viento de levante, como ya sabes.

jueves, 7 de julio de 2016

día cinco

Espectador en campaña. Día cinco. 16 de junio

Oigo que en una televisión privada, creo que aún accionarialmente berlusconiana, hay un programa en el que invitan a cruzar 'la puerta del cambio'. Y lo hacen entre sonrisas fashion... Pero me aseguran -y no me lo creo del todo- que no tiene nada que ver con la campaña (por cierto, el 'corrector' se empecina en escribir 'champán') electoral.
Para los que, como el espectador, somos más de Heráclito que de Parménides, apostamos sin dudar por el cambio, pero el voto se lo tienen que ganar de nuevo, uno a uno, los que a cambiar nos invitan.
Y es difícil admitir, al menos en mi caso, que las razones para la cosa quepan en un tuit. Porque esta es una campaña que tiene como gran titular del día la obviedad que escribe en un tuit uno de los contendientes -tan sencilla de entender que me avergüenza el revuelo en su entorno- y los retuits con que le replican.
Vergonzosa, sí, la reducción a sentencias cuasi redundantes de lo que debería ser, en mi opinión, discurso argumental de contenidos y propuestas.
Mal tiempo este, el de titulares sin sustancia que no aportan elementos para la reflexión y el juicio... ¡y sálvese quién pueda!.
No cabe en un tuit la afanosa búsqueda (es un decir) de los 300.000 euros que pondrían a Conde en la calle, aunque no haya cumplido con la sentencia condenatoria de hace décadas. Ya ni la Fundación FF, el ex caudillo, le alcanza como aval.
Tampoco cabe en un tuit la rabia y la vergüenza que me produce saber que más de medio millón de niños formaban parte de la legión de desposeídos que el año pasado buscaban refugio y seguridad en Europa. Y que la cuarta parte viajaban solos.
Este año son nueve de cada diez los que se echan solos a los caminos, y solos y sin amparo arriesgan su vida. Parece que importa menos garantizar su integridad que la de las mercancías y servicios que quieren proteger con el TTIP.
Por cierto: el NO al Tratado sí cabe en un tuit. Que no leo es esta campaña.
Lo que el espectador sí ha oído, de boca del candidato del PSOE, es que no habrá 'gran coalición'. Y se alegra.
Seguro que también lo han escuchado los que fían una parte de su éxito a tal especulación.


Comentario
Que no haya gran coalición no quiere decir que no se deje gobernar al PP o sí?

Respuesta
No estoy en el arcano: digo lo que he oído, y no aventuro. Aventureros ya tenemos bastantes.
Tampoco, aunque no creas que no me cuesta, hablo de futuribles, esos que podrían haber sido pero no fueron.
A buen entendedor...

miércoles, 6 de julio de 2016

día cuatro

Espectador en campaña. Día cuatro. 14 de junio

Ayer, como lo hicieron 'los líderes', descansé. Y hoy acabo de sobrevivir al debate (otra cosa es que logre la misma hazaña viendo ahora la cocinilla de La Sexta: por cierto, ¿alguien duda de a quién dará como ganador la encuesta de la casa?)
Descansé ayer para poder compartir con los amigos uno de los momentos más entrañables de hace mucho tiempo. Al calor de la amistad, comprobando que se hacen versos al andar caminos que están hechos. Acogidos a la amable hospitalidad Ndanka Ndanka.
Ratos agradables que no interrumpe ninguna campaña, aunque tengo que confesar que, de haber estado allí por la mañana, me habría apetecido sumarme al acto donde se reivindicaba el esfuerzo y la lucha -y las políticas- de igualdad. En este caso, entre mujeres y hombres.
Del debate... ¡Qué decir! De todo, menos llamar debate a un monólogo pesado, reiterativo, previsible, lento... ¡coñazo!, dicho sea con perdón de lectoras.
¿Nadie les ha dicho a los intervinientes que cuando se está en un de-ba-te no es descortés interrumpir, interpelar, preguntar, rebatir...?, ¿que la viveza no está reñida con el respeto, y que es precisamente la salsa del debatir?
Rajoy quedó vivo -léase políticamente- después de estar políticamente muerto: entre todos lo mataron y él solito decidió no morirse. Y hasta se ha permitido hoy ironizar con los 'por tu culpa' que se han proferido los del trío de al lado.
Hoy ha vuelto a lo suyo. Y si pervive -chi lo sà!- no será por sus muchos deméritos. Miren ustedes lo que tienen delante: todos por el pueblo, a ser posible sin rendir al pueblo cuentas de su sordera.
Me ha sorprendido, y bien, Pedro Sánchez. Pena del mantra de nosoypresidenteporqueiglesiasvotóarajoy/nomevotó, que ha rozado lo lastimero.
Me hubiera gustado volver a percibir la contundencia/coherencia de negar sus/mis/nuestros votos para un gobierno de la derecha, sea cual sea la fórmula que lo ampare.
Mi coincidencia con la obviedad convertida en audacia de un Pablo Iglesias que acaba de descubrir que la alternativa a un gobierno en que Rajoy se sucediera a sí mismo es un gobierno 'de cambio'. Lo que no acaba de aclarar es si ha patentado la exclusiva. No la de la ocurrencia, sino la del susodicho gobierno.
Y siempre quedará abierta la pregunta del por qué sí ahora, cuando antes fue no.
Y Rivera, a lo suyo. Con un punto faltón que falta hace en ese formato.
El mejor, sin duda, Vicente Vallés. Ojalá le hubieran dejado. Hasta podrían haber hablado de cosas que interesan a la gente.
A mis padres, por ejemplo, a los que -casi nonagenarios- les preocupa menos el futuro de su pensión que el del trabajo de sus nietos. Una, María, acaba de asistir a la ceremonia de su graduación. Ya es enfermera.
Salió la encuesta de La Sexta: ustedes ya lo adivinaron. Él.

Comentarios
Me hago una idea aunque viendo los titulares hoy encuentro un poco deprimente todo el esfuerzo que se despliega por ser segundo. Y es un empeño tenaz.

No acabo de entender tu argumento, me atrevo a calificarlo de como contradictorio? por un lado te gustaría percibir la contundencia...para no apoyar un gobierno de derechas por parte de Pedro. Críticas, como una obviedad que Pablo hable de gobierno de cambio, pero te recuerdo que Pedro fue el que pactó con Ciudadanos (¿es derecha?)

Respuesta

Ya hemos hablado de esto.
La noche de las elecciones pasadas escribí -y lo sigo creyendo- que la única manera de abrir una etapa nueva (y dar por agotado el tiempo PP de recortes, desigualdad y expolio) era conformar un gobierno para una legislatura corta y una agenda de reformas clara y pactada con quienes se comprometían con el cambio: PSOE, Podemos y Ciudadanos.
No se trataba (tampoco Podemos -véase Errejón- veía esa dicotomía) de un gobierno de izquierda vs. un gobierno de derechas, sino de uno continuista frente a uno de cambio y reformas.
Tampoco las cuentas salían.
Luego, sobraron las imposiciones, los vetos, las líneas rojas (que al final sirven sólo para autojustificarse).
A Pedro Sánchez, que sí vio la necesidad de un gobierno a tres, no le ayudó para nada el pre-juicio de los que entre los suyos lo llevaron maniatado a la negociación. Y acabó de rematarlo la nunca suficientemente denunciada egomanía de Iglesias (¿o se nos ha olvidado aquella rueda de prensa donde le formó el gobierno a quien aún no tenía el encargo del rey?).
En fin... ¿que ahora sí es imprescindible lo que ayer mismo ni siquiera era cosa a considerar?
Dos apuntes: en el gobierno 'a la valenciana' no está Podemos.
En Grecia, Tsypras gobierna con la derecha nacionalista.
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